¿Lo prometes?....

Capítulo 1 Monotonía

Aquella tarde lluviosa me encontraba exhausta después de una larga noche , Aracne Brangwen se encontraba recargada en su escritorio apoyando su cabeza en su brazo.

 

—Aracne!! —exclamó su jefe algo disgustado.

 

Ella se exaltó, incorporando su postura rápidamente y arreglando sus cabello algo desordeno.

 

—Disculpe Señor, no era mi intención...

 
—No me interesan tus excusas, ¿terminaste los documentos q te pedí ayer? —dijo un poco apurado

 
—Si señor, aquí esta... —extendió su mano a su jefe.



Arrebatado sus documentos agradeció y salió corriendo a la sala de juntas, no le dio mucha importancia ya que era muy cotidiano ese comportamiento en el sobre todo en las reuniones, el reloj daba las 6 ya era la hora de salida.

Recogió su cosas y se dispuso a ir de vuelta a su departamento, pero no sin antes pasar por su café.

La lluvia no paraba, y lamentablemente no llevaba paraguas como ya era algo habitual en ella, algo siempre debía de olvidar, no había manera, debía ir corriendo hasta el café que le quedaba de paso.

Al llegar, si amiga Anabell ya la esperaba con su café listo y con esa expresión de "otra vez olvidaste algo no?".

 

—Ya me estaba preguntando si llegarías o solo pasarías de largo —con sarcasmo comento extendiendo su café a ella.

 

—Sabes que necesito mi café, será otra noche larga y honestamente no sé como llegue a este punto, todo es tan monótono... — se detuvo para tomar un sorbo de su café dando un suspiro.

 

—Sabes que casi todo el mundo tiene una vida así, no? Para bien o mal, la necesidad nos hace trabajar y renunciar a muchas cosas que antes queríamos.


—Si eso lo se, gracias por el café An, nos vemos mañana — menciono cerrando la puerta tras de ella.



Eso la hizo pensar por un largo tiempo antes de dar otro paso... "¿Qué era lo que quería yo antes?" No lo recordaba era algo tan lejano que parece que no existía esa pregunta anteriormente.

Aceleró el paso para llegar y darse un baño caliente antes de que se enfermé.

Al entrar a su departamento la recibió únicamente los sonidos del tráfico que eran del exterior y el silencio del interior de su "hogar", cerró la puerta dejo sus cosas y fue por un toalla para cenar un poco su cara y pies.

Después de un baño, encendió la tele para escuchar algo y continuar trabajando, daban las 11 y aunque ya debería de estar dormida, aun no terminaba sus ojos ya estaban irritados y como un rayo recordó las breves palabras de An y solo se dijo a sí misma como era ella antes preguntándose como era ella antes por más que se trataba de concentrar en su trabajo no podía, estaba muy cansada su cuerpo ya no aguanto más y justo antes de dar las 12, se dejó caer en su pequeño escritorio....

Lo último que escucho era el tic tac de su reloj, pero en eso un llanto muy suave la despertó, no sabía en dónde estaba, estaba todo oscuro pero a lo lejos vio una especie de... ¿cama?, no quiso hablar por no querer asustar a aquel ser, a juzgar por el sonido debía tratarse de una niña pequeña.

Como ella imagino era pequeña cama con una colcha de princesa pero no estaba sola un pequeño bulto estaba debajo de esas sábanas qué se movían constantemente por aquel llanto que trataba de no ser llamativo, se acercó suavemente y rozo aquel bulto que se estremeció asustado.

 

—No te asustes, no quiero hacerte daño —se incorporo rápidamente para darle espacio.

 

—¿Qui-quien es? —dijo una voz tan frágil sollozando.

 

—¿Me dejarías verte por favor?, no se en donde estoy y esta todo oscuro.

 

Aquel bulto se movió, como si se incorporada para estar más cómodo, no dijo nada solo movió ligeramente la cabeza como si estuviera haciendo.

 

—Ok, vamos a quitarte estas bonita colcha — dijo quitando suavemente esa colcha....

 

Sus ojos no podían creer lo que veía, se miraban mutuamente sin parpadear analizando cada detalle para encontrar alguna diferencia.

 

—¿Como te llamas? — mencionaron ambas al mismo tiempo. —Me llamo Aracne..— sorprendido aun más a ambas.

 

—Espera, tu... ¿Eres yo? Pero más grande y... te vez cansada, ¿Por qué? —se acercó más para ver mejor a si misma.

 

Su yo mayor no podía mencionar palabra alguna, pero la pequeña tomó su mano y como si se trata de un superhumano leyó su mente lo suficiente para tratar de sacarla de shock.

 

—Estas confundida y no sabes que pasa yo tampoco pero creo que será mejor irnos de aquí no deberíamos de estar aquí y sabes el por que — la pequeña se levantó de su cama sin soltar la mano de su yo futura, jalando su mano para que la siguiera, así lo hizo.

 

El ambiente cambio después de un rato, pero su yo actual solo se quedó pensando que esto no era más que un sueño, pero por que era familiar la sensación de haber vivido algo así, en eso la pequeña se detuvo y señaló una casita que estaba echa por colchas y almohadas.

 

—Recuéstate aquí, debes de dormir un poquito no te vez bien.

 

La pequeña tomo un almohada que era grande y muy suave, ella obedeció y se recostó en ese momento, no podía dejar de ver a esa pequeña, tenía una mirada triste, su cuerpo tan pequeño y su voz dulce pero frágil, no cabia duda de que era ella.

 

—Vamos a dormir, y si tienes miedo puedes tomar mi mano —dijo la pequeña acomodándose a su lado y tapando a ambas .

 

—Gracias.... tu también... puedes tomar mi mano o abrazarme si tienes miedo — menciono antes de cerrar de nuevo sus ojos..

 

Este es el sueño más raro que he tenido pero por algún razón es muy......¿familiar?...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dracula 🦇🦇

¿Lo prometes?....

Mi palabra